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Bodas, bautizos, cumpleaños, aniversarios, Navidad…a lo largo del año son muchos los regalos que hacemos a nuestras parejas, amigos y familiares, lo que a veces complica un poco que acertemos todas las veces.

En ocasiones elegir el regalo se complica porque no conocemos demasiado a la persona en cuestión, aunque otras veces puede ser por todo lo contrario, la conocemos tanto que ya no sabemos ni qué regalar.

A continuación hablaremos de regalos que no debemos hacer nunca aunque por desgracia muchas veces sí hacemos:

  • Regalos previsibles: se trata de regalos que sabemos que la persona homenajeada quiere pero si son demasiado previsibles podrían considerarse aburridos, por ejemplo algo relacionado con el trabajo de esa persona o con una afición que es tan conocida por todos que todo el mundo le regala lo mismo, por ejemplo, un libro de un determinado autor.
  • Regalos que nos gustan a nosotros: esto pasa mucho más de lo que pensamos. A veces no sabemos muy bien qué regalar y optamos por comprar algo que nos guste a nosotros pensando que le gustará a la otra persona y no siempre es así. Es importante pararse a pensar en cómo es esa persona, cuáles son sus gustos y aficiones.
  • Regalos críticos: a veces los regalos se pueden hacer de una forma malintencionada aún sin ser a propósito, es decir, regalando a la persona algo que le recuerde alguno de sus defectos, por ejemplo un libro sobre dietas de adelgazamiento a una persona con algunos kilos de más o una guía de maquillaje a alguien que no se maquilla casi nunca. A pesar de que este tipo de regalos pueden ir con muy buena intención, la sensación que da es la contraria.
  • Regalos baratos: intentar comprar un regalo al precio más bajo no es ningún crimen pero adquirir todos los regalos en un gran bazar o una tienda multiprecio no dará la mejor impresión.
  • Regalos que se basan en anteriores regalos: a la hora de hacer un regalo no podemos basarnos en lo que esa persona nos ha regalado a nosotros previamente porque es posible que no podamos permitírnoslo, lo ideal en estos casos es fijar un precio máximo y mínimo para que la relación sea entre iguaperro-pequeles y uno no se sienta inferior al otro.
  • Regalar seres vivos: regalar un cachorro es un gesto precioso pero sólo lo haremos si antes nos aseguramos que se trata de un regalo deseado debido a que conlleva una gran responsabilidad y también un gran disgusto si finalmente nadie se puede hacer cargo de él.
  • Regalos repetidos por mucho que a nuestro amigo le guste una colonia no es necesario que le regalemos todos los años la misma, parece una manera de “apostar sobre seguro” pero no es en ningún caso una buena idea.
  • Regalos útiles: regalar un electrodoméstico cuando te enteras de que se ha roto hace unos días el que tenía es una idea útil pero no es el mejor regalo que hay, resulta previsible y también desilusionante.
  • Regalos poco pensados: procura no regalar algo que tu amigo ya tenga o que te haya recomendado que te compres tú, para conseguirlo es muy importante que le escuches.

¿A vosotros os han hecho alguna vez este tipo de regalos?