¿Te han entrado una repentinas ganas de consumir tomate debido a los posts de las ventajas que este fruto aporta, en nuestras redes sociales? ¡Pues no te preocupes! Hoy, como cada miércoles, te traemos una receta relacionada con la fruta de la semana y con la cesta de la semana. Y esta semana, por si no te habías dado cuenta (guiño guiño codazo codazo), ¡es la semana del tomate!

Ya hemos hablado de algunos de sus beneficios (como la prevención de enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, alto contenido en fibra, prevención de algunos tipos de cáncer, fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico, favorecimiento de la cicatrización de heridas, etcétera, etcétera, etcétera).

También hemos hablado de que la temporada del tomate es el verano pero que, debido a los invernaderos y plantaciones industriales, podemos consumir tomate todo el año. Además, hay multitud de variedades de tomate: tomate kumato, tomate de ensalada, tomates pera… Cada uno de ellos ideal para distintas recetas.

Pues hoy, para que disfrutes al máximo, no te traemos una receta, ni siquiera dos, ¡sino tres! ¿Qué por qué? ¡Pues porque en Fashion Fruit queremos lo mejor para todos nuestros clientes, y queremos que aprovechen al máximo el jugo que puedan dar nuestras cestas!

Por lo tanto, vamos a empezar con una receta que seguramente os suene a muchos de vosotros: ¡el Gazpacho de Zalacaín! Os lo esperabais, ¿verdad? Es una de las recetas que con más orgullo guardamos. ¡Y no todo el mundo tiene el privilegio de conocerla! Solo aquellos que reciben una Cesta del Gazpacho de Zalacaín pueden obtener la receta original. Para el resto, os dejamos un resumen:

¿Qué necesitamos? (Lo que trae la cesta)

-          aceite de oliva virgen extra

-         
vinagre de jerez

-         
un pepino

-         
un pimiento rojo

-         
un pimiento verde

-         
un limón

-         
una cebolla

-         
un limón

-         
una cabeza de ajos

-         
una cebolla

-         
un kilo de tomates

 

¡Manos a la masa!

En primer lugar trocearemos todos los ingredientes (tomates, pepino, pimientos, cebolla y un diente de ajo) y un poco de miga de pan de molde, y los dejaremos en un bol de cristal (el plástico y el metal pueden alterar el sabor de los alimentos).

A este conjunto de alimentos le echaremos un chorrito de vinagre, el zumo de un limón pequeño o mediano, un chorro de aceite, una pizca de sal y un poco de agua. Y lo dejaremos macerar durante 12 horas en la nevera.

Pasado este tiempo lo batiremos. Puede batirse mediante distintos medios: con minipimer, batidora de vaso o Thermomix, lo que más fácil y rápido te parezca. Iremos regulando la cantidad de ingredientes modificables (pan, vinagre, aceite y sal) dependiendo de los gustos de los consumidores.

Si no nos gustan los grumos y preferimos una textura suave y delicada, cuando esté batido lo pararemos por el colador y, acto seguido, lo meteremos dos horas en el frigorífico.

Esta deliciosa y sana receta puede prepararse con niños, puesto que es muy fácil y no se manejan fuegos ni horno (de todas maneras, ¡cuidado con los cuchillos!).

En segundo lugar, os traemos algo que os puede venir muy bien para el segundo plato o un plato principal, ¡una riquísima salsa de tomate! Solemos comprar el tomate frito que encontramos en el supermercado, ¡que no tiene nada que ver con el sabor natural de los tomates! Lo mejor es apostar por una alimentación sana y natural, por lo que, ¡allá vamos!

¿Qué necesitamos?

-          4 tomates grandes

-          2 zanahorias

-          Media cebolla

-          Aceite de oliva virgen extra

-          Orégano y/o tomillo y/o albahaca fresca

-          Sal

¡Manos a la masa!

En primer lugar, picaremos la media cebolla y la añadiremos a una sartén a fuego medio con un chorro de aceite. Dejaremos que se dore.

Cuando la cebolla esté casi dorada, añadiremos los tomates picados y las dos zanahorias, peladas y cortadas en rodajas. Dejaremos que la cebolla termine de dorarse y, para mejorar el ablandamiento de los tomates y de las zanahorias, añadiremos un chorrito de agua, para favorecer la cocción. SI quieres añadirle un poco de sabor, puedes sustituir el agua por un poco de caldo de verduras o de pollo.

Una vez que la verdura tiene la textura deseada, batiremos la mezcla. Cuando esté sin grumos, le añadiremos la sal y las hierbas aromáticas.

Puedes usarla en el momento (queda muy bien con carne picada y con atún y huevo, si le echas aceitunas negras picadas), o guardarla para más adelante. Para guardarla, si la vas a consumir en los próximos cinco días, lo mejor es dejarla enfriar y luego meterla en la nevera en un recipiente.

Pero si vas a guardarla para no usarla en semanas o, incluso meses, puedes hacerla en conserva. Para ello, llena un recipiente de cristal con la salsa (que quede muy poco espacio sin mezcla) e introdúcelo en una olla con agua hirviendo. Que el agua recubra el frasco. Déjalo durante 15-20 minutos y sácalo. ¡Ya lo tienes al vacío!

Y, como hemos prometido al principio, os traemos la tercera receta del día: ¡un riquísimo zumo de tomate! Es una bebida nutritiva y energizante que salva a cualquiera de una tarde calurosa de verano. ¿Cómo se hace?

¿Qué necesitamos?

·         4 tomates en rama

·         Una cucharadita de aceite de oliva virgen extra

·         Dos ramas de perejil fresco.

·         Un brote de apio.

·         Una pizquita de pimienta negra.

·         Sal.

¡Manos a la masa!

Lo único que tenemos que hacer para preparar esta receta es meterlo todo a la batidora. Lo regularemos de sal si es necesario, según los gustos de los consumidores. Cuando esté batido, para evitar grumos y las asperezas que pueda dejar la piel de los tomates, lo pasaremos por un colador.

Después, ¡directo a la nevera! Si lo quieres tomar en el momento, añádele un par de cubitos de hielo. Se suele servir en vaso de tubo, se le pone la pimienta deseada y se mezcla todo con una cucharilla larga.

¡Esto ha sido todo por hoy! ¿Os han gustado nuestras recetas! ¡Comentarnos cómo os han salido!