Se termina la Navidad y empieza enero, el mes de los nuevos propósitos y las promesas de cambio. Hacemos balance también de los regalos que Papá Noel y los Reyes Magos y al darnos cuenta de que algunos de ellos no los utilizaremos jamás, los devolvemos.

El regifting es justo eso, una moda europea que empieza a asentarse en España poco a poco y se basa en revender los regalos que no queremos, no nos gustan o bien sabemos que no vamos a utilizar jamás. Curiosamente, de todas las personas que suben sus productos a Internet e intentan revenderlos, que son muchos, tan sólo un 38% de ellos se atreve a confesárselo a las personas que se los regalaron. En concreto son ya 6 de cada 10 los españoles que se han deshecho de algún regalo de Navidad en páginas web de venta de productos de segunda mano.

Los productos que más se revenden son los de electrónica, especialmente los videojuegos, bien porque Papá Noel trajo regalos repetidos o porque se han regalado muchas consolas de nueva generación y los dueños venden los antiguos dispositivos, que ya no van a utilizar. Los artículos para el hogar y los libros van justo después de los productos de electrónica al ser uno de los regalos más recurrentes de los Reyes Magos.

¿Por qué tiene tanto éxito el regifting?

Uno de los principales motivos para revender regalos en el caso del 79% de los usuarios es la falta de uso. No es por la necesidad de dinero pero también afirman que si se consigue un poco de dinero extra también es bienvenido. El 39% de ellos en cambio confiesan que les horroriza el producto y quieren perderlo de vista cuanto antes. Algo similar ocurre con los regalos de las ex parejas, que suponen un 19% de estas transacciones.

Curiosamente es el remordimiento de conciencia lo que lleva muchas veces al obsequiado a optar por esta vía puesto que prefiere venderlo en portales de segunda mano a tener que pedir el ticket.

¿Cómo evitar el regifting?

Tal como os contábamos en el post sobre “El regalo perfecto”, la clave para acertar con los regalos y evitar de ese modo que éste se devuelva, es la personalización, pasar tiempo con la persona a la que se va a obsequiar, conocer sus gustos e intereses, elegir el momento adecuado, ser creativo en cuanto a la forma de entregar el regalo, enviar un mensaje con tu regalo, personalizarlo todo lo posible y por supuesto poner mucha atención al envoltorio o “packaging” porque después de todo, los regalos entran por los ojos.