El verano ya está aquí. Podemos oler la playa, seguramente muchos de vosotros ya estéis en ella. Los tintos de verano, las sobremesas largas, las piscinas, el bikini y el calor. Es la temporada más esperada del año. Sin embargo, no todo son risas. Hoy, desde Fashion Fruit, os traemos las enfermedades más frecuentes en verano y, cómo no, cómo evitarlas o curarlas.


Uno de los principales problemas que sufren miles de españoles durante el verano son las deshidrataciones. Debido a las altas temperaturas, perdemos agua de manera más rápida que lo que es habitual: sudamos más y, al no darnos cuenta, bebemos más agua. Esto puede causar dolores de cabeza, vómitos y hasta golpes de calor. Por lo tanto, tenemos que llevar siempre una botellita de agua en la mano (los refrescos no hidratan tanto). Si estás a cargo de niños, estate atent@ de que ellos también estén hidratados. Además, comer fruta y verdura, que tienen un alto contenido en agua, son una buena manera de hidratarse.

Los baños en playas y piscinas pueden dar dos problemas graves: la otitis y los hongos (estos segundos, sobre todo en piscinas). La otitis se debe a que en el agua hay bacterias que se meten en los oídos y, al hacer mucho calor, causan una inflamación en el oído muy molesta. En los niños es más común, ya que tienen las trompas de Eustaquio más cortas. Para evitarla, lo mejor es usar tapones de baño y secarse bien después. Si ya tienes otitis, empieza a tomar analgésicos y, si no te gusta tomar medicamentos, lo mejor es calentar un trapo con la plancha y ponértelo sobre la oreja. Ve cambiando de trapo cuando se enfríe.

Los hongos, normalmente en los pies, se propagan generalmente en piscinas, como se ha comentado anteriormente. Son muy contagiosos y, con el agua, se dispara su aparición. Para evitarlos, lo mejor es llevar siempre calzado apropiado en las zonas y secarse bien los pies. Si ya está contagiado, hay cremas anti hongos en las farmacias.


Estamos esperando el verano para descansar más y mejor pero, ¿qué pasa cuándo llega? ¡Qué dormimos fatal! Esto se debe, por lo general, al calor que hace. Si hace calor, porque la temperatura es horrible y, si ponemos el aire acondicionado para mitigarlo, el ruido que este aparato provoca es, en muchas ocasiones, demasiado molesto para conciliar el sueño. Lo mejor es intentar mantener por el día las persianas bajadas y el aire acondicionado puesto, para enfriar la casa. En su defecto, comprar un ventilador también puede ser una opción. Otra de las razones por las que es más difícil dormir es por la presencia de insectos, normalmente mosquitos. Sprays o cremas anti-mosquitos o anti-mosquitos de enchufe son la mejor solución.


Pero los mosquitos no son los animales más temidos del verano, ¡las medusas y los peces araña están al acecho! Estate siempre muy atento de las banderas de la playa, para evitar picaduras. También, a la hora de escoger tu destino de vacaciones, ten en cuenta que en las aguas frías (Atlántico)  hay menos medusas que en aguas calientes (Mediterráneo). Si te pican, aplica calor sobre la picadura.


Ya hemos hablado en este blog de la importancia de cuidarse la piel en verano, ya que el Sol puede provocar manchas o quemaduras en nuestra piel, que puede causar problemas mucho más graves que una incomodidad al sentarse (envejecimiento prematuro de la piel, cáncer, manchas permanentes). Recuerda que lo mejor es tomar el sol en pocas dosis (20 - 30 minutos al día), siempre con protector solar y, si es posible, cubriéndose la cabeza con sombreros y gorras.


Las infecciones de orina o cistitis también son más comunes en verano, debido a que muchas veces nos quedamos con el bañador mojado mucho tiempo. Son muy dolorosas al hacer pis y pueden provocar fiebre y escalofríos. Si ya tienes, lo mejor es beber mucho agua y comer recetas con arándanos y cebolla. Hay productos naturales muy efectivos contra esta infección.

Los alimentos también sufren más con el calor lo que, como nosotros nos los comemos, pueden producir en nuestro organismo intoxicaciones. Por ello, debemos tener mucho cuidado con el estado de lo que nos comemos, sobre todo con los alimentos crudos (sushi, carpaccio, fruta y verdura, etc). Además, como comemos y cenamos en más ocasiones fuera de casa, pueden servirnos algún plato en mal estado. Es muy importante lavarse bien las manos antes de comer, por si la bacteria no está en la comida, sino en nuestras propias manos.


Y, por último, algo que se puede tener durante todo el año pero se potencia en verano son los problemas respiratorios. Incluímos el asma y las alergias. Esto se debe a que nuestro cuerpo tiene una temperatura más elevada, por lo que tenemos que oxigenarlo más, pero el aumento de ozono en el aire hace que esta tarea sea complicada. Otro de los factores que causan estos problemas respiratorios, son los cambios de temperatura. Lo mejor es mantenerse siempre fresquito e hidratado. Y por si acaso, el inhalador siempre cerca.


¡Pues aquí acaban nuestros consejos de salud por hoy! Esperamos que pases un verano estupendo, disfrutándolo al máximo y sin ningún percance. Y, si surge alguno, ¡ya sabes cómo solucionarlo!


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