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La fruta es un elemento realmente poderoso a la hora de comunicar. No sólo por su versatilidad y las opciones que ofrece por su color, olor y tacto, sino porque lleva consigo muchísimas connotaciones sociales (salud, bienestar, frescura…) que se añaden automáticamente al regalo potenciando su resultado. Es algo que hemos experimentado muchas veces y queremos compartirlo con vosotros.

Cuando se trata de un regalo, regalar fruta a una madre, un amigo o una pareja, igualmente en la empresa a un empleado, cliente o proveedor adquiere una dimensión diferente, realmente potente, al ofrecer por un lado una experiencia, no sólo un regalo, y por otro al desearle implícitamente los mejores deseos en forma de saludable contenido. 

En este post queremos centrarnos en el poder del color de la fruta. De sobra conocemos que los colores implican muchas cosas en sí mismos (el rojo peligro, advertencia o amor, el azul tranquilidad, paz y tecnología…) pero si conjugamos su significado con el objetivo del regalo, la fuerza de los regalos se convierte en algo mucho más potente. Por ejemplo:

  1. Un caso real que tuvimos en Fashion: Se trataba del lanzamiento de un nuevo producto de cosmética que era verde y malva. Entonces pensamos,  ¿por qué no en lugar de enviar el producto de cosmética solo lo acompañamos de higos y brevas? ¿Qué pensarán los receptores cuando lo reciban? Ya no sólo es lima-pequela adecuación de los colores y el aumento del poder de recuerdo del regalo, es la experiencia al abrir el paquete y respirar el olor de los higos y las brevas, frescos, deliciosos y preparados para impactar en todos los sentidos.
  2. Un cambio de marca: una empresa decide cambiar los colores de su logotipo al rojo y naranja porque les parece que responde a los valores de “fuerza, pasión, mente abierta” ¿alguna idea para impactar? Sería muy potente un regalo a base de rojos y naranjas, de fruta de la pasión o granadas junto con physalis. Con ello transmitimos al mismo tiempo que olor, sabor y belleza son una experiencia que ya lleva los valores en sí mismo (salud, fuerza, color…). La fruta transmite valores en sí misma, es un elemento comunicacional muy potente ya que todos las tenemos interiorizadas como algo bueno, saludable, fresco, delicioso en buena calidad.

Con estos ejemplos podemos hacernos una idea del enorme potencial que tiene la fruta para hacer regalos personales o de empresa y la impresionante versatilidad que nos ofrece jugar con los olores, los colores y con una presentación que lleva la salud y la sostenibilidad como base.

El significado de los distintos colores

Dependiendo del color del que se trate la fruta que escojamos tendrá un significado u otro.

  • Rojo: El rojo implica amor, energía, fortaleza o pasión y las mejores frutas para comunicar estos conceptos son sin duda la manzana y el tamarillo. La manzana es sin duda la reina de las frutas, con sus más de 2.000 variedades de distintos colores: rojo, verde, amarillo, rosa…mientras que el tamarillo es un fruto ovalado de piel roja y sabor agridulce similar en su interior al tomate que destaca por tener pocas calorías y mucha vitamina E, lo que le convierte en la fruta ideal para las dietas. Ambas poseen un exterior rojo que atrae especialmente, haciendo que la fruta llame mucho la atención y apetezca saborearla.
  • Verde: el color verde inevitablemente nos evoca a sentimientos como la esperanza, la naturaleza, la frescura o el crecimiento. Su fruta más característica es la lima, un cítrico originario de la zona de Malasia. Con forma redonda y cinco centímetros de diámetro, su pulpa es verde traslucida y su sabor acidulado y refrescante, como su color. Es también un buen catalizador de las frutas tropicales.
  • Azul: el azul es un color que suele gustarle a todo el mundo, probablemente al relacionarlo con el cielo y el mar. El color azul recuerda también a la naturaleza, la tranquilidad y también al poder. Una fruta característica con ese color son los arándanos, en concreto los arándanos azules son una fruta que crece en la zona noreste de Estados Unidos cuyos frutos son de color negro azulado. Se trata de una fruta muy nutritiva buena fuente de antioxidantes que potencia tu memoria y mejora el aprendizaje.cesta-citrus
  • Amarillo: el amarillo es un color alegre que nos recuerda a la luz del sol y que inevitablemente asociamos con la energía, la originalidad y la alegría. Una de las principales frutas amarillas que sin duda nos viene a la mente es la piña. Originaria de Sudamérica, es rica en fibra, con sabor acidulado y también un magnífico diurético. La fruta exótica por excelencia.
  • Morado: el morado es la mezcla de azul y rojo, y lo que hace es aportar la pasión del rojo y la estabilidad del azul. Este color suele asociarse con la independencia, la creatividad e incluso la extravagancia. El mangostán es una fruta de color morado que proviene del sureste de Asia. Con pulpa blanca y muy jugosa, su sabor es dulce con un toque ácido que recuerda a otras frutas como las uvas o las guindas.
  • Naranja: tal y como ocurre con el morado, el naranja está formado por el rojo y el amarillo y en él confluyen características de ambos, siendo enérgico y pasional. El naranja representa el entusiasmo, la resistencia y la fuerza. Una fruta de color naranja es el physalis. Se cultiva en las zonas subtropicales altas y su sabor va de ácido a muy agrio. Se come al natural pero bañado en chocolate también está delicioso por el contraste de sabores.
  • Rosa: el rosa recuerda inevitablemente a la mujer por ser el color con el que se las suele identificar, así como los sentimientos de cariño y protección. La pitahaya es una fruta rosa que proviene de un cacturs trepador de largos tallos triangulares. Se trata de una fruta ovoide con un sabor exquisito y un tenue gusto dulce. La pitahaya es casi una porción de agua deliciosamente azucarada. 
  • Blanco: y finalmente está el blanco, que representa normalmente la pureza, la inocencia, el color de la perfección. Una fruta blanca de origen chino es el litchi. Con pulpa de color blanco vidrioso, se trata de una fruta muy jugosa con un sabor tremendamente dulce aunque exótico que recuerda un poco a las uvas.
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