Madre no hay más que una, eso es una verdad como un templo. Es la persona que nos lleva dentro durante nueve meses, con la que siempre podemos contar, la que siempre está ahí y también tiene su día especial para honrarla: el primer domingo de mayo. Pero, ¿dónde nace la celebración del Día de la madre?

Origen del Día de la Madre

Aunque la mayoría de nosotros relacionamos el Día de la Madre con el mes de mayo, esta celebración no siempre ha sido este día ni ha tenido el mismo propósito.

Los orígenes de esta fiesta datan de la Antigüedad. En Egipto se rendía homenaje a la diosa Isis, nombrada como la “Gran Diosa Madre”. La mitología cuenta sobre ella que tras la muerte de su hermano y marido, despedazado, encontró todas las partes de su cuerpo y tras hacerlo quedó impregnada de él y fecundó a su hijo, Horus.

En la Antigua Grecia se le rendían honores a la diosa Rhea, madre de Zeus, Poseidón y Hades. Los romanos por su parte bautizaron esta celebración como la Hilaria cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba el día 15 de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrecimientos. Los primeros cristianos decidieron celebrarlo en honor a la Virgen María, madre de Jesús. De hecho, en el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que se mantiene en la celebración del Día de la Madre en algunos países.

En el siglo XVII en Inglaterra empezó a darse un acontecimiento similar, el Domingo de las Madres. Los niños iban a misa y regresaban a casa con regalos para sus madres. Además, como mucha gente servía a acaudalados señores lejos de sus hogares, el día era no laborable pero pagado, para que pudieran ir a visitar a sus familias.

En Estados Unidos en cambio la celebración tiene su origen en el año 1872, cuando Julia Ward Hore, autora del Himno de batalla de la República, sugirió que esa fecha se dedicara a honrar la paz celebrando encuentros en Boston por el Día de la Madre. Este hecho aislado se unió a la iniciativa de la joven Anna Jarvis, hija de una activista comunitaria que luchó en el año 1858 por la organización de las mujeres  para trabajar en la mejora de la sanidad pública en las comunidades Apalaches durante la Guerra Civil americana.

Anna perdió a su madre en el año 1905 y fue entonces cuando empezó a enviar cartas a personas influyentes para solicitar que se consagrara el Día de la Madre el segundo domingo de mayo, que a veces coincidía con el aniversario de la muerte de su madre. En el año 1910 el Día de la Madre ya se celebraba en muchos estados de la Unión y en 1912 se creó la Asociación Internacional Día de la Madre para promover la iniciativa. Finalmente en el año 1914 el Congreso de Estados Unidos aprobó la fecha como Día de la Madre y la declaró fiesta nacional. Más tarde otros países se unieron a la iniciativa y pronto más de 40 países lo celebraban. La festividad empezó a mercantilizarse y por ese motivo en el año 1923 Ana Jarvis presentó una demanda para eliminar el día del calendario de festividades oficiales. Ana luchó contra ello hasta el punto de ser arrestada por disturbios y todos los que en su momento la apoyaron dejaron de hacerlo. En un reportaje que le hicieron poco antes de su muerte mencionó su arrepentimiento por haber impulsado el Día de la Madre.

 El Día de la Madre en España

Aunque en España inicialmente se celebraba el día 8 de diciembre, tras hacerse oficial en Estados Unidos se optó por cambiar la fecha aduciendo que el mes de mayo era el mes de la Virgen, de las flores, el mes en el que todo nace y se renueva.

En el caso de España el día tampoco fue ideado como componente comercial, su objetivo era ser una fiesta de agradecimiento a la madre, que nos ha dado la vida, tal y como en las religiones celtas se agradecía a la Madre Tierra.