De acuerdo con las investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Brunel, en Reino Unido, aunque son muchas las razones por las que nos gustan los regalos, una de las principales es que comprar y recibir regalos hace que nuestro cuerpo produzca endorfinas, sustancias químicas naturales del cuerpo que nos aportan placer y bienestar.

Al mismo tiempo, cualquier experiencia nueva aumenta nuestra serotonina, neurotransmisor responsable de la felicidad. Los regalos hacen que las personas que los reciben escapen de su rutina diaria y a la vez se sientan queridos y apreciados por sus amigos y familiares.

Nuevos regalos: experiencias y tarjetas regalo

Guste o no el regalo finalmente, las personas que lo reciben lo aprecian por el simple hecho de que se han acordado de ellos, han pensado en cómo hacerles felices. Eso sí, una buena alternativa que debemos tener en cuenta cuando no se sabe como acertar es la recientemente extendida moda de regalar experiencias.

Un fin de semana fuera, un desayuno a domicilio o simplemente un vale por un masaje relajante, la tendencia a regalar experiencias mejora nuestra relación con los demás independientemente de que ésta sea consumida o no conjuntamente.

Las tarjetas regalo también pueden ser una opción a contemplar cuando se trata de una persona especialmente difícil a la hora de acertar con un regalo. Aunque regalar dinero en efectivo suele percibirse como algo impersonal, las tarjetas regalo son mejor valoradas. De hecho, cuando las personas reciben una tarjeta regalo curiosamente son más propensas a comprar artículos hedónicos, es decir, artículos de lujo destinados a dar placer que en cualquier otra situación no comprarían. Así, los destinatarios utilizan las tarjetas regalo para comprarse cosas que normalmente no comprarían.

El momento adecuado para regalar

Tanto hacer como recibir regalos revela lo que las personas más allegadas piensan de nosotros, nos hace pensar inevitablemente en si esas personas nos conocen más o menos y también lo que nos valoran. Pero aparte de acertar con el regalo, ¿no es importante acertar con el momento en el que se da?

En familia, delante de todo el mundo, en un restaurante romántico o en la intimidad de tu propia casa, la decisión depende del que da pero también afecta al que lo recibe. No es lo mismo regalar en el cumpleaños, en el santo, en el aniversario, que por sacar buenas notas, por “nada” o simplemente para decir “te quiero”, “gracias” o “eres fantástic@”.

Tras más de 20 años dedicados al mundo del regalo hemos observado que muchas veces regalar en un momento inesperado tiene un impacto mucho mayor que cuando estamos preparados para recibirlo. Si aciertas con el momento y envías un mensaje apropiado con tu regalo puedes estar seguro de que acertarás y conseguirás que sea un regalo que se recuerde durante mucho tiempo ¿No crees?