cestas de mimbre para fruta

¿Sabes cuál es nuestro secreto? ¿Sabes qué es lo que hace de la creación de nuestras cestas de fruta una ventaja competitiva frente al resto? ¡Pues precisamente eso! La creación de las cestas. Sigue leyendo si quieres aprender a crearlas.


Por fin es viernes, el día que llevamos esperando desde el lunes. Un poco gracioso que pasemos cinco días esperando a que llegue un día, ¿no? Y así todas las semanas. ¡Tenemos que aprender a disfrutar todos los días, de lunes a domingo todas las semanas! Y esto es porque todos los días nos traen algo bueno. Por ejemplo, hoy traemos algo que nos habéis pedido muchas veces. ¡El secreto de cómo creamos nuestras cestas de fruta!

En realidad, más que un secreto, es un secreto a voces, porque no es la primera vez que explicamos cuál es nuestro truco, pero queremos recordarlo, para despistados que se hayan quedado por el camino. Ya sabéis que nosotros somos especialistas en regalos originales y personalizados y, para que tu felicidad y la del regalado sean máximas, lo que hay en el interior es importante, pero la presentación es imprescindible. Y una fusión de ambas características es lo que hace Fashion Fruit.

Nosotros estamos únicamente especializados en el trato con alimentos, por lo general fruta, es decir, productos frescos. Esto quiere decir que, lo principal es que el producto no se golpee de ninguna de las maneras. Para ello,

¿Cómo creas tu cesta de frutas?

regala cestas de frutas

  • En primer lugar, es muy importante encontrar el soporte adecuado. No es necesario gastarse un agran suma de dinero para ello. Muchas veces podemos encontrarlo en casa y, sino, en cualquier “chino” que venda algo más que golosinas, podrá ofrecértelo a buen precio. Sin embargo, si quieres la máxima calidad, lo mejor es ir a una tienda especializada en cestas o bandejas de madera. ¡Tú eliges dónde quieres que se centre la atención del regalado!

  • Una vez que tengamos la cesta o bandeja sobre la que queramos poner nuestros productos, tenemos que hacer una diferenciación de los productos que queremos añadir. Si son productos que vienen en envases o embotellados como, por ejemplo, una botella de vino o un paquete de galletas, lo que tenemos que buscar es la estabilidad de estos. Por lo tanto, no incluiremos ninguna base que pueda desestabilizar el producto. Sin embargo, si estamos tratando con productos frescos, lo que estamos buscando es que estos no se golpeen. Por ello, buscaremos una base (por ejemplo, virutas de papel, serrín, papel de periódico hecho bolitas, papel de burbujas…) para hacer una base.

  • Después de tener la base, lo que vamos a hacer, hablando de productos frescos, es dividirlos entre productos resistentes y productos no resistentes. Está claro que los productos más resistentes irán abajo y los menos, arriba. Por ejemplo, no vamos a colocar uvas o frambuesas en la base, puesto que lo más probables es que, cuando lleguen a su destinatario, ya sean puré.

  • Una vez tengamos claro qué es más y qué menos resistente, la disposición de los productos es a placer del consumidor: todo con el mismo color, distintos colores y formas, la piña delante o detrás, las fresas a la izquierda o en el centro…

  • Cuando ya hemos puesto cada alimento donde queremos y cuando ya nos hemos asegurado de que están totalmente seguros, es hora de envolver el paquete. Una apuesta segura es comprar un plástico transparente (o, ahora que queremos salvar el planeta, una tela como de saco de patatas, dando un aire más rústico) y una tira de tela para hacer un lazo y organizarnos con esto. Ponemos el plástico o la tela y, sobre ella, la cesta en el centro, de manera que, al cubrir la cesta, podamos cubrirla, del todo o a la mitad, según nos apetezca, sin tener problemas, colocando el lazo alrededor, para que no se mueva.

Esperamos que este post os haya ayudado lo suficiente, y que ahora podáis crear vuestras propias cestas.