Verano. Tres meses famosos en casi toda España gracias al sol, al calor, la playa, los chiringuitos y las terracitas. Millones de personas vienen de todas partes del mundo a visitar nuestro bello país, por ser un destino que permite a las personas disfrutar al máximo de esta estación del año en todos sus fases y etapas.

Cada vez es mayor el gusto que tienen las personas por ponerse al sol y ponerse más y más morenos, pero también cada día estamos más preocupados y somos más conscientes de lo importante que es cuidarse y cuidar nuestra piel.


Y es que tomar el sol tiene muchos beneficios para nuestro organismo, entre los que podemos destacar que baja la presión sanguínea, aumenta nuestra respuesta inmunológica, que baja el colesterol en la sangre y, por supuesto, la mejora de nuestro estado de ánimo que se relaciona de manera directa con la luz que recibamos. Seguro que no sabías que el sol también mejora la forma de relacionarnos, y es que el sol es una fuente infinita que sienta fenomenal a nuestro organismo, incluso para la prevención de enfermedades como:el cáncer de colon, esclerosis múltiple, depresión y beneficia la calidad del sueño y la vida sexual. Además, hace que tengamos un aspecto físico mucho más sano y bonito.


Sin embargo, no todo el campo es orégano. Y resulta que el verano también tiene cosas malas. Y hay una en particular que preocupa, cada vez más a la población: el sol y su efecto en nuestra piel.


El sol y sus rayos UVA son una de las causas principales del cáncer de piel. Estas palabras son duras, pero es así y es, que a pesar de que necesitamos el Sol, también nos hace daño.

El cáncer de piel puede manifestarse de varias maneras, pero las más comunes son las siguientes, de más a menos comunes:

  • Cáncer de células basales: es el más común de todos, afectando, dentro de las personas que tienen cáncer de piel, al 80%. Suele aparecer en zonas expuestas al sol a lo largo de todo el día, como el cuello o la cabeza. Va creciendo muy poco a poco, por lo que es difícil que se expanda a otras zonas, pero si no se coge a tiempo puede llegar a afectar a los huesos, aunque sea raro.

  • Cáncer de células escamosas: Afecta casi al 20% de la población que tiene cáncer de piel. Surgen en las zonas más expuestas al sol de manera continua, como son las orejas, la cara o el dorso de las manos o en heridas crónicas. Se suele coger a tiempo y es muy raro que se expanda a otras partes del cuerpo.

  • Melanoma: su aparición es muy poco frecuente, sin embargo es el tipo entre los tres más peligroso, ya que se expande mucho más rápido. Se produce a través de los melanocitos que son las células de la piel que producen los pigmentos. Podemos detectarlos a través de la irregularidad de lunares o manchas en la piel, por lo que es muy importante tenerlos estudiados y revisarlos de vez en cuando.


A parte de estos tumores, hay otra consecuencia de mucha exposición al sol, que es el fotoenvejecimiento o, en otras palabras, el sol causa más arrugas de las normales en nuestra piel, y en una edad más temprana. En definitiva, lo que puede que ahora, de joven, te dé mejor aspecto, a la larga va a empeorarlo.


Pero, ¡no te preocupes! No queríamos asustarte, solamente avisarte. Y para poder evitar estos problemas en tu vida, te traemos una serie de consejos que puedes seguir:

  1. Ponte al sol, pero no más de 15-20 minutos al día. Este tiempo es lo suficiente para que tu piel absorba la cantidad de luz solar diaria necesaria pero no es el suficiente tiempo como para que te haga daño.

  2. No te olvides del AfterSun después de tomar el Sol, para tener un proceso de recuperación mucho más rápido y sin deshidratarnos.

  3. Ponte SIEMPRE protección solar. Da igual que tengas un tipo de piel que se queme menos o que ya estés moreno, la crema es fundamental. Lo recomendado es ponerse factor 20 en el cuerpo y factor 50 en el cuello y la cara. Si tienes que ponerle crema a niños, factor 50 en todo el cuerpo.

  4. ¡Hidrátate! Con el sol y el calor perdemos mucho agua por los poros, por lo que debemos beber más agua de la que solemos estar acostumbrados, para que no nos deshidratemos ni se nos seque la piel (sobre todo la más sensible, como la de los labios).

  5. Cúbrete la cabeza. Para evitar los golpes de calor y los dolores de cabeza tan típicos en verano, lo mejor es salir a la calle con sombrero o gorra.

  6. Y, cómo no, ¡no te olvides de incluir mucha fruta y verdura en tu alimentación! No es la primera vez que decimos que la mejor medicina es nuestra dieta. Tenemos que tener una dieta equilibrada y comer un mínimo de cinco frutas y verduras al día. Eso nos lo han dicho muchas veces, pero en verano debemos seguir esta regla de manera mucho más estricta, porque nos solemos relajar por salir a cenar fuera, comidas rápidas y muchos snacks insanos entre horas (los típicos helados a media tarde). Sigue dándote tus caprichos pero no te olvides de tu salud. Además, si lo que quieres es ponerte moreno de manera más sencilla, alimentos como las zanahorias, la naranja y la remolacha, te ayudarán.

Esperamos que este post te haya sido útil y, sobre todo que lo hayas disfrutado y hayas aprendido. Ahora tienes otro motivo para comer fruta y verdura, que es cuidarte ante el sol.


Si tienes algún comentario, no dudes en dejarnos tu comentario. ;)


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