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Nuestro cuerpo está constantemente expuesto a multitud de enfermedades, virus y bacterias. Da igual la estación del año en la que nos encontremos, aunque está claro que es más fácil caer enfermo en otoño e invierno, lo mejor que podemos hacer para prevenirlo es cuidar nuestra alimentación.

La alimentación refuerza nuestro sistema inmunológico si es equilibrada, para lograrlo a continuación te hablamos de varios alimentos que te ayudarán a mantenerte sano y fuerte más fácilmente:

  •  Ajo y cebolla: gracias a la cantidad de antisépticos que tienen evitan la congestión nasal, la mucosidad y también la tos. Lo mejor es tomarlos en sopas o calditos.
  • Remolacha: este alimento también es antiviral, es decir, prepara a nuestro cuerpo para enfrentarse a los resfriados. Fomenta la multiplicación de células y éstas atacan los gérmenes de nuestra sangre.
  • Lentejas: gracias a su alto contenidos en minerales como el zinc, el potasio o el magnesio este alimento activa la producción de glóbulos blancos, que combaten las bacterias.lentejas-peque
  • Mandarina: su alto contenido en vitamina C aumenta la producción de interferón, sustancia que impide que una amplia gama de virus corra libremente por nuestro organismo. Una ración diaria es suficiente para que surta efecto.
  • Acelga: su alta cantidad en betacaroteno y vitamina A protegen al organismo tanto de virus como de enfermedades degenerativas.
  • Jengibre: el jengibre es una planta utilizada desde siempre con fines curativos. Ayuda entre otras cosas a prevenir la gripe, los dolores y también las infecciones gracias a su alto nivel de antioxidantes.
  • Jalea Real: con muchas vitaminas y minerales como el fósforo o el calcio, este alimento es ideal para activar el sistema inmune, especialmente en niños y ancianos. Gracias a sus propiedades tonificantes además equilibra el sistema nervioso y previene y combate las infecciones.
  • Aceite de oliva: los ácidos grasos que contiene el aceite de oliva intervienen en determinadas funciones inmunológicas, siendo eficaz en el tratamiento de enfermedades inflamatorias y autoinmunes.
  • Limón: los limones contienen mucha vitamina C, potasio, magnesio, hierro…sus efectos antisépticos nos protegen contra virus y bacterias. Su enorme poder de desinfección hace que el limón ayude a cicatrizar todo tipo de heridas. Una buena manera de tomarlo es endulzando el jugo de limón con una cucharadita de miel. 
  • Yogures: un consumo regular de yogures nos ayuda tanto a aumentar nuestras defensas como a reforzar nuestra flora digestiva. Un yogur contiene entre 10 y 100 millones de microorganismos vivos, lo que ayuda a regenerar la flora intestinal. Además protege el estómago cuando ingerimos ciertos medicamentos, ayuda en la minimización de los efectos negativos de los antibióticos y disminuye también los efectos de la gastroenteritis.
  • Miel: es un buen sustituto del azúcar puesto que además de endulzar fortalece las defensas. Eso sí, debe evitarse en caso de problemas de sobrepeso. Sedante y tranquilizante, es una extraordinaria fuente de energía, mejora el sistema respiratorio aliviando catarros y bronquitis y además tiene un gran poder para cicatrizar heridas externas.

Además de tener en cuenta la importancia de estos alimentos para reforzar nuestras defensas , no podemos olvidarnos de hidratarnos, hacer ejercicio y descansar la horas que necesitamos.