Cada cultura tiene sus tradiciones para celebrar el final de año, y recibir con esperanzas el comienzo de una nueva vida. Si eres supersticioso y deseas asegurarte buena suerte durante los próximos 12 meses, diez comidas que deberías de probar. 

  • En España y Portugal se comen doce uvas mientras las campanas suenen doce veces a la medianoche, en alusión a los doce meses del año nuevo.
  • En Grecia, cuando comienza un nuevo año, se rompe una granada en el suelo para abrir las semillas que simbolizan la prosperidad y la buena fortuna. Cuantas más haya, más suerte. Otra tradición es comer un pastel con sabor a limón llamado Vasilopita o pan de San Basilio. La peculiar idea de esta tarta es que se debe hornear con una moneda dentro. Quién encuentre la moneda obtiene un año de buena suerte. Bien puede ser una moneda o diente astillado.
  • En el sur de Estados Unidos, los guisantes negros son considerados auspiciosos por su semejanza con las monedas.
  • En Italia se acostumbra degustar lentejas por su apariciencia similar a diminutas monedas.
  • Los alimentos en forma de anillo, como los donuts o bagels, no son sólo deliciosos aros de carbohidratos, también representan el círculo que completa al llegar el final de año.
  • En Japón, los fideos largos de soba simbolizan la vida larga y, por lo tanto, son afortunados quienes lo consumen. La única condición es comerlos sin masticarlos o romperlos.
  • El cerdo es un alimento que trae suerte a quién lo come ¿Por qué? Son animales grandes, lo que representa prosperidad.
  • Los peces traen suerte: sus escamas se asemejan a las monedas, y nadan hacia adelante, un símbolo de progreso.